diumenge, 6 de maig del 2012

BENDITO CAJÓN

Las pesadillas que antes protagonizaban mi sueños no son ahora más que recuerdos que guardo en un cajón. En mi nuevo cajón. He necesitado llenar el anterior para poder hacerme con otro, pero esta vez lo he escogido sin fondo. Cada palabra, cada recuerdo que he decidido guardar allí cae y cae y cae y cae... para siempre. Nunca llega a ningún lugar. Nunca choca contra otro recuerdo cubierto de polvo. Nunca rebota contra el suelo y coge impulso para volver a asomar entre las ranuras por las que se vislumbra la salida. Nunca vuelve. Nunca más existirá. 

Pero no os confundáis. No es un cajón de olvido, ni un cajón dónde esconder cosas. Es un lugar dónde deshecharlas. ¿Qué algo te recuerda aquella tarde de verano que de repente se volvió gélida? Al cajón. ¿Qué suena esa canción que te remueve las entrañas? Al cajón. Y así tantas veces cómo quieras.

Además, el cajón también acepta personas. Y yo acabo de guardar a una en él.


Bendito cajón.

dimecres, 29 de febrer del 2012

CUANDO NADA PARECE CAMBIAR...

Siempre había pensado que el día que te fueras me dejarías una buena herencia. No me refiero a propiedades ni a riquezas, me refiero a algo mucho más valioso.
Siempre había pensado que el día que te fueras te me aparecerías en sueños y con una voz dulce me dirías: "Yo me voy, pero te dejo mi valor."

Y no ha sido así.


No ha habido sueños, ni tampoco valor.


Necesito que vuelvas para darme fuerzas y coraje, para recordarme que tenemos que ser valientes. Necesito que vuelvas porque me quedé con un beso huérfano.


Y sigo estando aterrada.

dilluns, 19 de desembre del 2011

...TIEMPOS DE CRISIS...

Desde hace ya un tiempo, lo único que se oye es que "estamos en tiempos de crisis". Desde hace ya un tiempo, en lo único en lo que nos hemos centrado es en recordarnos unos a otros, que, efectivamente, estamos viviendo una época dura y de transición.

Nos bombardean con noticias en la televisión, en la radio, en los periódicos, en las revistas, en los blogs, en twitter... Nos avasallan con datos e informaciones sobre el curso de la crisis, explicándonos lo mal que estamos y lo peor que estaremos. Se ve que lo malo está por llegar.

Pero mientras tanto, mientras dedicamos nuestras energias a hablar sobre lo mal que lo estamos pasando y sobre el gran problema que está suponiendo en la economia del país y sobretodo, en su desarrollo, nos olvidamos de nuestra vida cotidiana. Esa que antes era importante. Esa que ahora queda en un segundo plano, justo detrás de los problemas del estado y su financiación.

Hemos conseguido que la crisis sea un estado de ánimo.

En una semana he llorado dos pérdidas de seres queridos. Muchos de mis familiares estan tristes porque hemos tenido que decir "adiós" a dos miembros de la familia. Y es en estos momentos cuando la realidad te da en la cara y te recuerda que tu vida, es tu día a día. Tu vida es tu gente, tus hobbies, tus ilusiones.

Te recuerda que a pesar de la crisis, la vida continua, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo peor de todo es que no podemos hacer nada al respecto. Lo mejor, que solo debemos preocuparnos de disfrutar lo que nos queda.


Y a mi, personalmente, todavía me queda mucho.

dissabte, 17 de desembre del 2011

Rest In Peace

Descansa...

allí donde vayas... descansa.




Pero acuérdate mucho de nosotros.





Como nosotros nos acordaremos de ti.










*Saluda a Chispy, a Golfo, a Sasha, a Clinton, al perro de Xisca, a Mesca, a Halley 1 (allí también aceptais gatos, ¿verdad?) y a todos los demás. (L)

dijous, 17 de novembre del 2011

INSOMNIO

Hace días que me cuesta dormir. Me desvelo cuatro o cinco veces durante la noche, de madrugada, como si viniera a buscarme el fantasma de la inconsciencia para sacarme de cualquier dulce sueño que pueda disfrutar. Cuando me duermo solo vienen a mi pesadillas, imágenes horribles sobre situaciones horribles... doy vueltas en la cama intentando cerrar los ojos y descansar.

Imposible.

Hace días que siento que algo me atormenta, y aparece solo cuando bajo la guardia, cuando me siento a salvo entre mis sábanas, cuando la noche me resguarda de cualquier dolor. De cualquiera no. 

Hace días que tengo la extraña sensación de que me he equivocado, de que he dejado que lo visceral gane a lo racional. Me he dejado llevar por el momento, por el subidon de adrenalina que aquello me provocaba, dejando a un lado la consciencia del dolor que aquello me provocaría.

Hace días que algo me persigue y me araña cuando me atrapa.

Hace días que no sé que me pasa.

Hace días que sé que todo tiene un precio. 










Y estoy pagando con mi remordimiento.